En los años 70 del siglo pasado, al mismo tiempo que nacía la idea de Internet y se mandaba el primer correo electrónico, se sucedían dos eventos de vital importancia al noroeste de la provincia de León. Uno de ellos, la prospección de tierras raras por parte de una empresa contratada por el Instituto Geológico y Minero de España que concluyó que en la zona montañosa de Ancares-Fabero-Cuenca de Vega de Espinareda-Pico del rey-Noceda existen diferentes concentraciones de monacita gris (mineral que contiene tierras raras). El otro evento es el hallazgo, por parte una alumna de la maestra ecologista y escritora berciana Felisa Rodríguez, de una pieza arqueológica excepcional: un ídolo de casi 3000 años vinculado a un corón (castro de actividad minera) que hoy se conserva en el Museo Arqueológico Nacional.
A través de un imaginario subterráneo, la investigación propone acceder a estos umbrales físicos abiertos entre cuencas y laderas, entre lo imaginado y lo vivido. El proyecto se basa en el programa pedagógico ecologista y el marco literario de arqueología especulativa de Felisa Rodriguez.
De este modo, ‘Montañas raras’ se construye a través de recorridos colaborativos y espacios de creación colectiva. Entre ellos, salidas de campo a ruinas industriales, recogida de sonidos reales así como la creación de otros nuevos a través de materiales encontrados y talleres de co-creación tridimensional.
La investigación de Laura Tabarés culmina con la producción de un audiovisual que se presentará al concluir su residencia de investigación en FCAYC y ILC y posteriormente se difundirá en festivales, exposiciones y muestras de arte contemporáneo. El objetivo es abrir diálogos transfronterizos.
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