Basta sentir el frío sin medida que recorre este valle durante los meses de invierno para comprobar que, en ese exceso, el aire gélido no podrá ser otra cosa más que frío, que no ofrecerá resguardo ni dejará ver ninguna otra cualidad material en él, la nieve por ejemplo, hasta que no temple.
El exceso es una cualidad de nuestro presente, un curso desatemperado y apresado en una condición que parece invariable y donde la vida se funde en la adversidad, inclemente. Sin embargo, Elena Alonso se enfrenta a esa convicción a través de un proyecto donde los procesos materiales y plásticos se afinan al máximo y alimentan un espacio de reflexión, sin miedo a perder el canon que supone, por otra parte, lo “bien temperado”, lo que sigue el patrón marcado.
Templa es un cambio de temperatura pensado para este momento, con intención de que en ese cambio pueda encontrar su sitio la vida, el descanso, lo que es diferente o lo que ofrece su cuerpo como cobijo: lo que apenas se percibe –un sonido, unos ojos, materia, un giro– aunque no deje de llamarnos a cada instante.
Apertura: Domingo 25 de octubre a las 12 h.
Artista: Elena Alonso
Curadora jefe: Rosa Yagüez
Curador: Alfredo Puente
Coordinación general: Zaida Llamas
Museografía y diseño expositivo: Juan Manuel Villanueva
Montaje: Saúl García, Fernando Robles, Maximino Sánchez, Alberto Valbuena, Juan José Valderrey.
Mantenimiento: Saúl García, Inmaculada López y Alberto Valbuena.
Educación y Programas públicos: Ana Andrés Cristobal y Rosabel Velázquez
Sonido y Escucha: Luis Martínez
Diseño gráfico: Novagarda
Impresión material Gráficas Principado y Megaprint
Archivo Audiovisual: Ismael Aveleira
Archivo fotográfico: Juan Baraja y equipo FCAYC
