Desde los orígenes de la ciencia moderna el ser humano se ha apoyado en el uso de aparatos ópticos para lograr observar y acercarse a lo macro y a lo micro, a la par que avanzaban las técnicas fotográficas para poder mostrarlas al mundo. Revisitando alguno de estos inventos como son la microscopía y los sistemas de proyección de imagen, junto a la intervención de emulsiones fotosensibles con hongos, buscaremos nuestros propios modos de hacer tangible lo intangible.
Desde una estrategia de pensamiento y creación micélica, seguiremos abriendo distintos caminos de experimentación para lograr hacer visible lo invisible, pensando la fotografía de forma expandida y en relación al ecosistema en el que habitamos.
En esta ocasión, realizaremos una observación de los cultivos obtenidos con microscopio y aprenderemos técnicas de fotografía sin cámara en la oscuridad del laboratorio fotográfico blanco y negro.
¿Puede un hongo, sus hifas, esporas y micorrizas ayudarnos a elaborar nuevas formas de vivir en los límites difusos entre arte y educación?