Para percibir el sonido, se necesita una fuente que haga vibrar (mueva) el aire y alguien que pueda percibir esas vibraciones: “El sonido es movimiento”. Con mi trabajo doy forma a ese movimiento.
En 2019 comencé con una meditación con arcilla. Creando cada día algo pequeño, más pequeño que mi propia mano, sin escuchar música, sin responder correos electrónicos, sin mirar mi teléfono. Un pequeño momento, cada día, creando con mis propias manos. En algún momento pensé: “esto podría hacer sonido”. Y desde entonces no he dejado de explorar las posibilidades sonoras de la arcilla y la cerámica. Sorprendida por las infinitas texturas sonoras posibles que puede producir este material natural, he creado diferentes instalaciones sonoras e instrumentos.
El aspecto físico de compartir mi trabajo es muy importante; las vibraciones del sonido que producen los instrumentos e instalaciones entran directamente en los oídos del público. A menudo, las presentaciones tienen lugar al aire libre, inspiradas y realizadas en y con el lugar específico. Los sonidos que creamos (arcilla, agua, aire, músicos, mecanismos) no son el centro de atención. Son una excusa para abrir los oídos a todos los sonidos que nos rodean.
https://www.instagram.com/gemmaluzbosch
https://gemmaluzbosch.com